Después de una semana de vacaciones (si se pueden llamar vacaciones...) terminan las largas horas frente al ordenador, echarte a la hora que quieras y levantarte a la misma, salir con tus amigos a dar una vuelta por las mañanas, tardes y noches, echarte en el sofá perdiendo la noción del tiempo viendo la televisión.

Yo, por mi parte, "odio" esta semana. ¿Por qué? Porque todo el mundo se va de vacaciones mientras me quedo en mi cuidad viendo los pájaros ir y venir y porque tengo tanto tiempo libre que no paro de pensar gilipolleces y eso me esta afectando gravemente a la cabeza. Tengo muchas paranoias en mi cabeza.

Esta semana realmente es para venerar a Jesucristo pero la mayoría de adolescentes como que esto les importa una mierda (¿a donde va el cristianismo en estos tiempos?) y utilizan esta semana para salir de juerga.


Para aquellos que si son religiosos, es una semana de "sufrimiento" (bueno sufrimiento, sufrimiento...el último día solo, pero queda bien así la frase así que ¡a callar!). Llevar a Jesucristo en sus brazos, largas horas de práctica con el tambor, la trompeta para luego desfilar por las calles de la cuidad o pueblo. Es un gran ¿sacrificio? Un gran acto de fe.

Lo que me parece extraño este año, es que; mira que siendo vacaciones, no he tenido esa cantidad de deberes que he tenido los otros años. Este año (igual es porque he cambiado de modalidad) solamente me han mandado 3 chorradas que se hacen en 5 segundos, cronometrados gracias a mi reloj última generación. Pero oye... ¡mucho mejor!

¿Ha sido bueno o malo tener estas pequeñas vacaciones? Yo diría que malo porque no he parado de pensar y esto esta empeorando las cosas aunque también bueno... he hecho lo que me a dado la real gana (para ser finos).

En fin... en sido intermedias.

Mañana empiezan las clases y vamos a volver a la rutina.

Ver a los [...] profesores y ha tener ese estrés gracias a los exámenes.

¡Viva la vida de un adolescente! Todo preocupaciones y grandes cambios de animo.